Las mejores estrategias financieras para los millennials

Ser un millennial no siempre es fácil en el contexto económico actual. Los bajos salarios y el cada vez más caro coste de la vida son un obstáculo constante en la vida de muchos jóvenes. Además, en estos momentos es cada vez más difícil ganarse la vida con un solo trabajo, por lo que la gente tiende a necesitar cada vez más otras fuentes de ingresos. Pero a pesar de esto, existen algunos consejos y astucias que puedes seguir para aumentar tu seguridad financiera y ahorrar algo de dinero.

1. Crear un plan presupuestario mensual

En primer lugar, es importante tener una visión general de tus finanzas. Primero de todo, debes prestar atención a todos los gastos indispensables de cada mes, como son el alquiler, la electricidad, el agua, tu seguro, la comida, las facturas del móvil, etc. Son gastos necesarios para nuestra supervivencia, por lo que estos no pueden ser evitados. En algunos casos, puede merecer la pena hacer comparaciones (entre proveedores de electricidad y telefonía móvil, por ejemplo) para conseguir la mejor oferta posible y cambiar de proveedor si este nos ofrece un servicio más barato.

Millennial Indian girl in wireless headphones sit at desk at home working on modern laptop, young ethnic woman in earphones browsing Internet shopping online or studying on computer in living room

También puedes ahorrar dinero revisando tus suscripciones en curso y deshaciéndote de las que realmente no necesitas. Por ejemplo, a veces puedes contratar una suscripción de prueba y olvidarte de cancelarla cuando sólo querías utilizarla durante un corto periodo de tiempo. Por tanto, un plan presupuestario te ayudará a resumir todos tus ingresos y gastos, y a recortar dinero donde puedas. Y si no quieres trabajar con Excel o libros de presupuestos, también puedes utilizar apps como Wallet o Fintonic.

2. Sigue la regla 50-30-20

Si necesitas una regla presupuestaria aún más fácil de recordar, también puedes utilizar esta estrategia que te ayudará a alcanzar sus objetivos financieros y que explica cómo deben dividirse tus “gastos” en términos porcentuales. Según esta regla, la gente debería gastar el 50% de sus ingresos en gastos fijos mensuales, el 30% en actividades de diversión personal, como ir de compras, salir a cenar o viajar, y el 20% en inversiones y ahorros. A la hora de gastar en actividades divertidas, también hay que evitar las compras impulsivas, sobre todo al ir de compras. No te apresures a comprar el último vestido o un par de zapatillas, y asegúrate de que realmente los necesitas.

Por supuesto, la regla del 50-30-20 no la puede seguir todo el mundo, ya que algunos acabamos gastando más del 50% de nuestros ingresos en el alquiler, lo que puede resultar realmente caro. Por eso debes crear tu propia regla de presupuesto personal que se adapte perfectamente a ti. Y aunque parezca poco, si te aseguras de apartar algo de dinero cada mes, siempre conseguirás algo a largo plazo y al menos tener un fondo de emergencia para los días de lluvia. Además, si buscas la estrategia de inversión perfecta, un buen asesor financiero también puede ser realmente útil e incluso crearte una cartera que se ajuste a todas tus necesidades.

3. Habla de tus finanzas

Por último, aunque sea considerado como un tema tabú en muchas culturas, hablar de dinero con amigos o conocidos no hace daño y a veces puede ser realmente útil. Hablar abiertamente con una copa de vino e intercambiar ideas sobre estrategias financieras o ganancias podría ayudarle a ver mejor e incluso darle ideas. Hablar con tus colegas, por ejemplo, podría darte una idea de cuánto vales realmente en el mercado laboral dadas tus cualificaciones y experiencia, y por tanto ayudarte a negociar mejor durante las entrevistas de trabajo.

Otra estrategia es invertir en ti mismo, para formarte y aprender ciertos programas informáticos o conocimientos de idiomas, por ejemplo, que podrían ser especialmente atractivos teniendo en cuenta el mercado laboral y conseguirte unos ingresos aún mejores.