Diez alimentos que nunca debes guardar en la nevera

Salud

12/08/22

Después de hacer la compra, meter los alimentos en la nevera para que duren el mayor tiempo posible parece la opción más acertada. Pero, ¿se aplica esto a todos los alimentos? Aunque las bajas temperaturas parecen ser beneficiosos para la mayoría de los alimentos frescos, no todos ellos necesitan un lugar en el compartimento de frutas y verduras de tu frigorífico. Te invitamos a descubrir que alimentos no deben ser refrigerados para que puedas sacarles el máximo rendimiento y ahorres algo de espacio en tu nevera.

Melón

Si se compran enteros, los melones deben dejarse fuera del frigorífico para no alterar la consistencia de su pulpa, que de otro modo se volvería demasiado “harinosa”. Además, las temperaturas demasiado bajas reducen a la mitad sus propiedades antioxidantes. Es aconsejable ponerlo en la nevera sólo si ya ha sido cortado.

Tomates

Los tomates almacenados en el frigorífico pierden la mayor parte de su sabor y textura, por no hablar de sus propiedades, experimentando además de una importante pérdida de nutrientes. Sólo deben introducirse en el frigorífico después de haber sido cortados,  colocándolos en un recipiente cerrado. No obstante, deben consumirse en las 24 horas sucesivas.

Cebollas

Las cebollas, para mantenerse frescas, deben estar en un lugar ventilado o bien en una bolsa de papel. Meterlas en la nevera no sólo hará que se sequen y se enmohezcan más rápidamente, sino que además desprenderán ese molesto olor que invadirá todos los compartimentos.

Patatas

Las patatas son uno de los alimentos más populares en la cocina y un elemento imprescindible de muchas recetas. Las patatas necesitan oscuridad y un lugar fresco para durar más tiempo. La nevera parece ser el lugar perfecto… ¡pero no! Las temperaturas de nuestro electrodoméstico favorito son demasiado bajas y podrían arruinar el producto.

Café

Que el café conserve su aroma cuando se guarda en el frigorífico es sólo un mito. Al café, ya sea en grano o molido, le gustan los lugares frescos y secos y no las bajas temperaturas. Para mantenerlo fresco y aromatizado, basta con ponerlo en un recipiente bien cerrado.

Ajo

El ajo es muy bueno para nuestra salud y un saborizante de primera para muchos de nuestros platos preferidos. Al igual que las cebollas, debe almacenarse en un lugar ventilado y fresco, a una temperatura de unos 16 grados. Si lo pones en la nevera, corres el riesgo de que se vuelva gomoso y se pudra más rápidamente, dejando un olor desagradable.

Miel

¿Qué tan buena es la miel? Además de tener un gusto dulce y agradable, la miel tiene muchas propiedades nutricionales que son muy buenas para nuestro organismo. No se recomienda conservarla en la nevera a bajas temperaturas porque el azúcar que contiene tenderá a perdiendo así algunas de sus propiedades.

Aguacate

Este sabroso alimento sólo se puede guardar en la nevera si está muy poco maduro, a la espera de que alcance su punto óptimo. En realidad, los aguacates deben consumirse inmediatamente para disfrutar de su delicioso sabor. Si se compran unos pocos medianamente maduros, se puede dejar en un lugar fresco y seco durante al menos diez días y no perderá ninguna de sus propiedades.

Chocolate

El chocolate es uno de los productos más apreciados del mundo: ya sea con leche, negro o aromatizado, este alimento no soporta bien las bajas temperaturas que tienden a congelar la manteca de cacao y a endurecerla. Para que no pierda su aroma y sabor, debe guardarse en cualquier lugar de la cocina que no sea demasiado húmedo.

Aceite de oliva

En casi todas nuestras recetas nunca falta el aceite de oliva. Aliado perfecto para aderezar platos fríos y dar sabor a los platos calientes, al ser un producto totalmente natural, derivado del procesado de las aceitunas, no se recomienda guardarlo en el frigorífico ya que puede cambiar su consistencia y por tanto su sabor.